El Celta rescata un punto a base de fe

Iago Aspas celebrando el gol del empate del Celta
Iago Aspas celebrando el gol del empate | Redes @RCCelta

Los celestes se repusieron al gol inicial de Oyarzabal a pesar de jugar los últimos minutos con un hombre menos por la expulsión de Renato Tapia

Un gol en su propia portería de Robin Le Normand acaba de suponer un empate (1-1) in extremis para el RC Celta en su visita a Anoeta, donde se enfrentaba a una Real Sociedad en puestos de Champions League. El cuadro local tuvo mayor control sobre la posesión de la pelota, mientras que los vigueses encontraron más facilidades para generar ocasiones de peligro. Una semana más, el equipo de Carvalhal sigue dejando buenas sensaciones, pero sus debilidades en ambas áreas han vuelto a quedar en evidencia.

El conjunto txuri-urdin abrió el marcador por medio de su buque insignia, Mikel Oyarzabal, que aprovechó la primera que tuvo para poner a su equipo por delante. Aún así, y a pesar de la insistencia de los jugadores celestes en igualar la contienda, no fue hasta el minuto 93′ en el que Le Normand introduciría el balón en propia meta después de un centro de Iago Aspas. Entremedias, Ortiz Arias, colegiado de la contienda, expulsaría a Renato Tapia por una doble amarilla consecutiva. La primera por una falta a destiempo y la segunda por la protesta del peruano, que, incrédulo, le pedía explicaciones.

Este empate deja al Celta, provisionalmente, en la 13ª posición con 24 puntos en su casillero. Además, los vigueses dan por cerrada su parte del calendario más dura con un 7/12 ante Athletic Club (Victoria 1-0), Real Betis (Victoria 3-4), Atlético de Madrid (Derrota 0-1) y Real Sociedad. Por su parte, los locales mantienen la tercera posición y una renta de cinco puntos sobre el cuadro colchonero.

El Celta de más a menos en el primer tiempo

El Celta tuvo una muy buena salida al partido, imprimiéndole intensidad al juego y encerrando a la Real en su propio campo. Carles Pérez se encontró con una ocasión muy clara en el primer minuto del encuentro, pero su disparo se topó con el pie de Remiro. Sin embargo, el equipo de Imanol Alguacil aprovecharía una pérdida de Fran Beltrán en el centro del campo para montar un contragolpe que terminó en los pies de Oyarzabal, quién engañó a Iván Villar con un golpeo escorado al palo corto. Parece que es el propio guardameta el que termina por introducir la pelota en la portería, ya que da la sensación que el disparo se marcha fuera o, en su defecto, al palo.

A partir del 1-0, el partido se redujo al control por parte de la Real Sociedad en cuanto a lo que es el juego y la posesión de la pelota, mientras que los celestes aprovecharon las transiciones rápidas y la velocidad en conducción de jugadores como Luca o Gabri por dentro. Larsen, que no tuvo su mejor día y fue cambiado al descanso por Seferovic, pudo cazar un balón aéreo dentro del área que tapó Remiro.

Le Normand le regala al Celta un empate más que merecido

El segundo tiempo también estuvo parejo, aunque el Celta volvió a demostrar su mejora en ataque y su apuesta por ser más incisivo de cara a la portería rival. La ocasión más clara para los celestes vino precedida de un error de comunicación entre Diego Rico y Remiro dentro del área pequeña, que a punto estuvo de aprovechar Iago Aspas, quién cabeceó el balón suelto estrellándolo en el palo.

El cuadro txuri-urdin jugaba con el resultado a favor y con las prisas del Celta por buscar el empate. Así pues, tuvo dos llegadas que bien pudieron suponer una renta mayor para los de Imanol. Primero fue Oyarzabal en un mano a mano con Iván Villar que salva el arquero de Aldán, y después Kubo, que tardó demasiado en decidir por donde finalizar para terminar mandando la pelota lejos de los tres palos.

Carvalhal necesitaba cambiar la dinámica de alguna forma y uno de sus elegidos para salir desde el banco fue Renato Tapia, quién duró siete minutos sobre el terreno de juego, al ser expulsado por una doble tarjeta amarilla que llegó de manera consecutiva. La primera por un pisotón sobre un jugador rival, y la segunda en la protesta consiguiente a esa acción. No se lo pensó dos veces el colegiado, que en la segunda mitad sacó todas las tarjetas amarillas del partido (8), a pesar de que no fue un encuentro duro ni bronco.

El Celta estaba con un jugador menos sobre el campo, pero no daba esa sensación, ya que los minutos finales fueron claramente superiores y se volcaron sobre la portería rival. Los vigueses tuvieron varias oportunidades en el descuento hasta que llegó una incursión de Iago por línea de fondo de la banda derecha. El de Moaña puso un centro a media altura que no fue capaz de despejar Le Normand, introduciendo el esférico en su propia portería y desatando el éxtasis de los jugadores y el banquillo celeste.

En definitiva, otro partido muy bueno del Celta de Carvalhal, que desde la llegada del técnico portugués ha mejorado mucho en ataque, sobre todo en la creación en tres cuartos, lo que permite a los vigueses generar más ocasiones de peligro. Además, aunque en las últimas jornadas no parece que sea así, el buen hacer defensivo también está a la altura.