Julio Rey abandona el Arosa tras un roce con Luisito

Julio Rey durante la rueda de prensa | Arosa SC

El capitán arlequinado abandona la entidad vilagarciana tras una triste rueda de prensa donde dejó caer que el entrenador de Teo faltó el respeto a su madre

 Saltó la sorpresa esta mañana en A Lomba tras la convocatoria de rueda de prensa por parte del Arosa para las 12:00 de la mañana. Finalmente, el acto comenzó a las 12:30 y en él se confirmó la primera novedad de este mercado para los arlequinados, la marcha de su capitán, Julio Rey. Entre lágrimas se despidió el futbolista de Vilagarcía acompañado del vicepresidente, Moncho García, y del presidente, Manolo Abalo, que intentaron convencerlo para que renovase hasta el final, razón de la tardanza para comenzar el acto.

 La rueda de prensa comenzó con el presidente del Arosa entre lágrimas y sin saber muy bien lo qué decir, cediéndole el turno de palabra a Julio Rey. El futbolista, roto entre sollozos, afirmó que no iba a continuar en el Arosa tras siete temporadas consecutivas (luego de haber crecido en el club durante su etapa de formación) a pesar de todo el cariño que recibe del club y, especialmente, de la afición. Julio añadió que “cuando lo profesional traspasa lo personal, no se puede” y que tomó la decisión de abandonar “el club de su vida”.

 “No es un adiós, es un hasta luego” reconoció el hasta hoy capitán, el cuál reconoció que el problema procedía de un desafortunado comentario de su entrenador. Las preguntas, entonces, fueron dirigidas al presidente. Abalo afirmó que Julio Rey estaba “cometiendo un error” y le animó a reflexionar sobre la decisión ya que “las puertas del Arosa siempre estarán abiertas para él”. El mandatario añadió que “en ningún momento se planteó prescindir de Luisito”, renovado la semana pasada, y calificó como “tontería” el roce entre capitán y entrenador.

 Para terminar, Julio Rey reafirmó, de forma indirecta, que no podía tolerar una falta de respeto hacia su madre y reconoció “no estar tomando la decisión correcta” pero que “el cuerpo y la cabeza” no le permiten “continuar en esta situación”. Por último, el futbolista zurdo de 28 años reconoció no tener ofertas y admitió ser consecuente con su decisión, que le da mucha pena ya que deja atrás muchos amigos y ya no estará respaldado por la afición de A Lomba cada domingo. “Seré siempre un arosista más” cerró.